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Divorcio en los hijos

Es inevitable que los niños sufran cuando se les informa que sus padres se van a divorciar y que ya no van a vivir juntos con sus dos progenitores, pero sí es posible encontrar una explicación adecuada con la que paliar su dolor y que haya un clima de confianza y seguridad entre los hijos y sus padres. Pautas:

  1. La información siempre tienen que proporcionarla los padres de forma clara y concisa, sin dar falsas esperanzas con expresiones como “de momento” “durante un tiempo”, etc.
  2. No culpar a ningún progenitor. Los niños tienen un padre y una madre y ha sido una decisión tomada por ambos.
  3. Repetir que aunque sólo un progenitor tiene la custodia, podrán ver a su otro progenitor siempre que quieran.
  4. Nunca hablar mal del otro progenitor. Existe un síndrome llamado “Síndrome de Alienación Parental”, esto ocurre cuando uno de los progenitores (generalmente el que tiene la custodia) habla mal del otro progenitor, transmitiendo al niño odio y rechazo hacia la otra parte, creando así una mala imagen del mismo. El niño percibe que hay una lucha por parte de ambos y es una forma clara de manipulación donde uno de los padres utiliza al hijo para atacar al otro, por no hablar del malestar que supone para el niño a nivel emocional presente y futuro.

Reacción emocional de los hijos

Aunque cada niño es diferente, a todos les afecta el divorcio de sus padres. Sin embargo, podemos notar diferentes síntomas como:

  • Tristeza/irritabilidad: es frecuente que aparezcan síntomas depresivos como retraimiento, pérdida de peso, insomnio, etc. En niños algo más mayores, estos síntomas se suele traducir en irritabilidad, rabia e incluso agresividad.
  • Dificultades en el aprendizaje o fracaso escolar: la mayoría de las veces suele ser causada por la falta de atención debido a su situación de estrés.
  • En ocasiones tienen miedo a quedarse solos o abandonados, se creen culpables y pueden dudar de su habilidad para casarse o tener una relación.
  • Conductas regresivas: hablar como un bebé, chuparse el dedo, gatear,…

¿Cómo actuar ante su comportamiento?

Para los niños es más difícil gestionar la situación que para los adultos, ya que poseen menos herramientas con las que hacer frente a la situación. Dos consejos clave son:

  • Favorecer la comunicación. Hay niños que hablan de sus sentimientos y otros que prefieren evadir el tema. Si no quieren hablar del tema, trata de favorecer la comunicación, pero sin forzarles.
  • Paciencia. El niño necesita todo el cariño y apoyo de sus padres para que el divorcio le afecte lo menos posible.